sábado, 14 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
Raíces

Si me voy lejos
Huyo de mi pasado, cambio mi presente
Rompo el círculo
Tengo nuevos amigos, nuevas calles, nuevas costumbres, nuevos amores, etc.
Cambiaré el posible destinonegro que me espera en esta ciudad pequeñita, con círculos pequeñitos, con ganas pequeñítas etc.
Y me olvido de todo
Me rapo el pelo (como volver a nacer)
Pero, ¿y mis raíces?
¿Quién me quita el de dónde provengo?
viernes, 6 de enero de 2012
Si quieres saber de mi, vete a mirar el mar

(Así es como quedó mi grabado :D)
No me gustan las quejas, pero debo decir que no hay cosa/algo que me desespere más que las personas que preguntan "porqué"
Entiendo que de vez en cuando y bajo algunas circunstancias sea necesario, y hasta rico preguntar y responder porqués
Pero en el plano intangible y lineal de la realidad (la mía, en este caso)
estoy cansada de responder porqués (porque ya no me los pregunto)
así que responderé dos porqués (que ya me han preguntado)
- No busco (y ustedes tampoco lo hagan) porqués, porque ellos llegan solitos, en el momento exacto en el que uno se encuentre en capacidad de comprender y procesar lo que se desea saber como punto de partida.
- Estoy pensando no responder esta pregunta, no quiero afirmar o negar que estos grabados son una pequeña serie de auto retratos, así que lo dejaré a su imaginación.
Beban y vivan! vayan a la playa y mueran/nazcan bajo el sol
jueves, 5 de enero de 2012
Albergo di sole
Sólo tengo algo muy puntual que decir:
Entierren a sus muertos
Que no quede huella,
Y si aún no lo hacen
Pendiente abrazo, despedida, beso y flor en el lugar preciso de la cicatriz.
Entierren a sus muertos
Que no quede huella,
Y si aún no lo hacen
Pendiente abrazo, despedida, beso y flor en el lugar preciso de la cicatriz.
lunes, 2 de enero de 2012
Lullaby

"The Spiderman is having me for dinner tonight"
El primer día del año me percato que tengo un moretón (o una quemadura? no, un moretón) en el brazo izquierdo, como si alguien hubiese apretado un dedo con toda su fuerza.
Una amiga me dijo que es una marca de despedida, que algún ser sobrenatural está dejando la tierra y me deja marcas en la piel a modo de despedida.
Por alguna razón, le creo, osea, creo que eso puede pasar, pero no a mi
Y no porque haya razones muy rebuscadas, simplemente no dormí en mi casa como para que "mi fantasma" se despida de mi.
(Y en tal caso el fantasma es nadie y nadie puede tener muchos nombres)
El punto es que, antes de dormir volví a sentir esa ansiedad/angustia al acordarme de esto antes de dormir, y me di cuenta que mi peor pesadilla sería precisamente, tener un ente cerca que me marque la piel todas las noches (y que yo no pueda hacer lo mismo con él)
viernes, 30 de diciembre de 2011
Estásenmisbilletesdedoscientos

Si hay algo que no entiendo, es cómo la gente no se cuestiona siquiera un minuto todos los días, si los santos que nos rodean son realmente santos o esquizofrénicos a los que les dieron bola.
Anyways, para mí, será un misterio sin resolver hasta nuevo aviso
pero como diría Santa Rosita, aquí cada vez más bella, ojerosa y lasciva en mi billete;
No se gana, pero se goza.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Un chien andalou.
Eran las dos de la tarde, en un día exacto tenía que estar con todo, TODO, listo para dar final.
Hace sol,
Estoy cargada de unos cuadros que me faltan corregir y me pongo ansiosa. Le dije que llegaría a las 2:30, ojalá la haga.
Me subo al micro, gracias a la divina providencia que está vacío.
La gente me mira raro, putamadre, ¿acaso nunca en su vida han visto a una persona cargando cuadros?
Tomé el asiento junto a la ventana, respiré.
El micro comienza a avanzar, la típica rutina normal.
Da la vuelta desde Benavides hacia Larco y en Diez Canseco el semáforo se pone en rojo.
65 segundos de pormedio en espera.
Giré hacia mi derecha y lo ví
Lo ví Lo ví Lo ví
QUÉ
El amor de mi vida estaba ahí. Caminaba despacio, tan así como camina él. Estaba con un polo celeste y miraba su celular. Cómo hay algunas cosas que nunca cambian.
Su cabeza se comienza a alzar y yo empiezo a temblar, con esas hormiguitas que parten desde un centro extraño y que se corren por las manos, las piernas, nosénosénosé.
Maldición me sentí viva, hace tanto, tanto
Me miró (y yo obviamente, lo miré)
Apareció de nuevo esa sensación de perderme en esos ojos azules que tan bien conocía, que tan bien conozco aún al parecer, y me siento como envuelta en un abrazo, esos abrazos indescriptibles, inmensos, como sumergidos en un útero.
Ay carajo
Me sonrió y se acercó, despecito, rápido.
Abrió la ventana de golpe
(sí, el tiene esas reacciones cuando se emociona)
(El semáforo está en 50)
- Oye! Hola! có- cómo estás?
-Hola! estoy bien... en verdad, ajustadaza. Y tú?
Nos quedamos en silencio mirándonos nada más. Mirar y mirar y mirar.
Pensé que mis ojos no tendrían semejante oportunidad de deleite otra vez.
(Porque figurita repetida no vale en el álbum)
-Yo... estoy bien, me he ido de viaje, me va bien con la chamba, creo que estoy en mi punto de éxito...
- Ah qué bien, ¡te felicito!
- Tú... tú estás en finales ¿verdad?
- Sí, me voy a que me ayuden a corregir estos cuadros
- Ah sí, bueno...
(Semáforo en 35 y maldición, porqué tendrías que ser pintor y haberme ayudado a corregir trabajos antes, porqué tanta carga emotiva, porqué porqué porqué)
Nos quedamos mirando DE NUEVO.
Creo que él quería decirme algo, pero ha pasado tanto tiempo, años para ser exactos, y la cosa quedó tan asquerosamente garabateada, que lo entiendo, lo entiendo sin que me diga nada, sé a qué punto quiere llegar
¿o no?
(El semáforo va en 20)
Voltié a mirar el resto de la calle, al conductor, al cobrador con la camisa medio sucia, a la tía del otro lado.
Factor distracción a gritos ¡porfavor!
- Terminé con ella... hace tiempo. La cosa no era, nunca fue en realidad y... no daba para más. Desperté.
Yo no supe qué decir. Nunca sé qué decir en este tipo de circunstancias que solo pasan en tu cabeza y que como son deseos generalmente nunca suceden.
Qué está pasando acá, conmigo, con él
(El semáforo va en 10)
- ¿Y tú? ¿estás con alguien?
- No, hace un tiempo ya que estoy sola...
(Porfavor mandíbula, no empieces a castañear)
Se despegó un poco de la ventana (tenía el brazo apoyado en la ventana)
Se metió las manos en los bolsillos, miro sus pies.
(Semaforo en 2 y ya fue todo)
El micro arrancó de nuevo, primero lentito, después un poco más acelerado.
Él se quedó parado mirando sin comprender qué estaba pasando
Comenzó a correr
¡SÍ! Comenzó a correr persiguiendo el micro
(Díosmío qué está pasando)
El micro paró en una esquina indebida a recoger a una de esas tías que se juran reinas de Caputalá
Temblé y temblé y temblé
Él llegó, abrió más la ventana y me extendió su mano
Me dió una tarjetita con uno de esos dibujitos suyos tán típicos, tan de nosotros.
El movimiento acelerado se sintió como prematuro, y yo pude verlo ahí, por el espejo (es que me encanta ir de copiloto) de pie, viendo cómo el micro avanzaba. Sin las manos en los bolsillos, con la mochila tirada y la cola deshecha.
Llegué al taller, me amanecí, morí, volví a nacer y fui a la universidad
Di final, pasé y me fui a celebrar con mis amigos hasta la inconciencia (literalmente)
El resto no es material importante.
Han pasado varios días, fácil una semana, y la tarjetita está ahí, rimbombante en mi velador.
¿Qué hago?
¿Lo llamo o no lo llamo?
Hace sol,
Estoy cargada de unos cuadros que me faltan corregir y me pongo ansiosa. Le dije que llegaría a las 2:30, ojalá la haga.
Me subo al micro, gracias a la divina providencia que está vacío.
La gente me mira raro, putamadre, ¿acaso nunca en su vida han visto a una persona cargando cuadros?
Tomé el asiento junto a la ventana, respiré.
El micro comienza a avanzar, la típica rutina normal.
Da la vuelta desde Benavides hacia Larco y en Diez Canseco el semáforo se pone en rojo.
65 segundos de pormedio en espera.
Giré hacia mi derecha y lo ví
Lo ví Lo ví Lo ví
QUÉ
El amor de mi vida estaba ahí. Caminaba despacio, tan así como camina él. Estaba con un polo celeste y miraba su celular. Cómo hay algunas cosas que nunca cambian.
Su cabeza se comienza a alzar y yo empiezo a temblar, con esas hormiguitas que parten desde un centro extraño y que se corren por las manos, las piernas, nosénosénosé.
Maldición me sentí viva, hace tanto, tanto
Me miró (y yo obviamente, lo miré)
Apareció de nuevo esa sensación de perderme en esos ojos azules que tan bien conocía, que tan bien conozco aún al parecer, y me siento como envuelta en un abrazo, esos abrazos indescriptibles, inmensos, como sumergidos en un útero.
Ay carajo
Me sonrió y se acercó, despecito, rápido.
Abrió la ventana de golpe
(sí, el tiene esas reacciones cuando se emociona)
(El semáforo está en 50)
- Oye! Hola! có- cómo estás?
-Hola! estoy bien... en verdad, ajustadaza. Y tú?
Nos quedamos en silencio mirándonos nada más. Mirar y mirar y mirar.
Pensé que mis ojos no tendrían semejante oportunidad de deleite otra vez.
(Porque figurita repetida no vale en el álbum)
-Yo... estoy bien, me he ido de viaje, me va bien con la chamba, creo que estoy en mi punto de éxito...
- Ah qué bien, ¡te felicito!
- Tú... tú estás en finales ¿verdad?
- Sí, me voy a que me ayuden a corregir estos cuadros
- Ah sí, bueno...
(Semáforo en 35 y maldición, porqué tendrías que ser pintor y haberme ayudado a corregir trabajos antes, porqué tanta carga emotiva, porqué porqué porqué)
Nos quedamos mirando DE NUEVO.
Creo que él quería decirme algo, pero ha pasado tanto tiempo, años para ser exactos, y la cosa quedó tan asquerosamente garabateada, que lo entiendo, lo entiendo sin que me diga nada, sé a qué punto quiere llegar
¿o no?
(El semáforo va en 20)
Voltié a mirar el resto de la calle, al conductor, al cobrador con la camisa medio sucia, a la tía del otro lado.
Factor distracción a gritos ¡porfavor!
- Terminé con ella... hace tiempo. La cosa no era, nunca fue en realidad y... no daba para más. Desperté.
Yo no supe qué decir. Nunca sé qué decir en este tipo de circunstancias que solo pasan en tu cabeza y que como son deseos generalmente nunca suceden.
Qué está pasando acá, conmigo, con él
(El semáforo va en 10)
- ¿Y tú? ¿estás con alguien?
- No, hace un tiempo ya que estoy sola...
(Porfavor mandíbula, no empieces a castañear)
Se despegó un poco de la ventana (tenía el brazo apoyado en la ventana)
Se metió las manos en los bolsillos, miro sus pies.
(Semaforo en 2 y ya fue todo)
El micro arrancó de nuevo, primero lentito, después un poco más acelerado.
Él se quedó parado mirando sin comprender qué estaba pasando
Comenzó a correr
¡SÍ! Comenzó a correr persiguiendo el micro
(Díosmío qué está pasando)
El micro paró en una esquina indebida a recoger a una de esas tías que se juran reinas de Caputalá
Temblé y temblé y temblé
Él llegó, abrió más la ventana y me extendió su mano
Me dió una tarjetita con uno de esos dibujitos suyos tán típicos, tan de nosotros.
El movimiento acelerado se sintió como prematuro, y yo pude verlo ahí, por el espejo (es que me encanta ir de copiloto) de pie, viendo cómo el micro avanzaba. Sin las manos en los bolsillos, con la mochila tirada y la cola deshecha.
Llegué al taller, me amanecí, morí, volví a nacer y fui a la universidad
Di final, pasé y me fui a celebrar con mis amigos hasta la inconciencia (literalmente)
El resto no es material importante.
Han pasado varios días, fácil una semana, y la tarjetita está ahí, rimbombante en mi velador.
¿Qué hago?
¿Lo llamo o no lo llamo?
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